LA LESIÓN MEDULAR

 

1. INTRODUCCIÓN

La lesión medular (LM) es una patología con una amplia sintomatología y que, por tanto, puede provocar un grado de discapacidad bastante importante. Además, los costes sociales y económicos de la misma también deben ser tenidos en cuenta.

2. RECUERDO ANATÓMICO

2.1. COLUMNA VERTEBRAL

La columna vertebral se encuentra en la zona posterior del tronco, desde la base del cráneo hasta la pelvis. Su función principal es la protección de la médula espinal; además, ayuda al soporte del peso del tronco.

La columna vertebral se encuentra formada por las vértebras, entre las cuales se encuentran los discos intervertebrales. Existen 33 vértebras, que se dividen en cinco grupos, según la región que ocupen: cervical, dorsal, lumbar, sacras y coccígeas. Mientras que las vértebras de las tres primeras regiones se encuentran libres, las de las dos últimas están unidas, formando los huesos sacro y cóccix.

La columna vertebral, además, presenta cuatro curvaturas en el plano sagital:

dos de ellas presentan una convexidad en sentido anterior (son las llamadas lordosis, y se encuentran en la columna cervical y lumbar), mientras que en las otras dos existe una concavidad anterior (son las llamadas cifosis, que se encuentran en la columna dorsal y sacra).

La vértebra se encuentra formada por los siguientes elementos:

- Cuerpo vertebral: Situado en la parte anterior de la vértebra. Las superficies superior e inferior son aplanadas, mientras que las laterales son cóncavas.

- Arco vertebral: Se encuentra en la parte posterior de la vértebra. Además contiene la médula espinal. El arco vertebral se encuentra formado por las siguientes estructuras:

o Pedículos: Son dos prolongaciones cortas que se dirigen hacia detrás. o Láminas: Son anchas y planas, dirigiéndose desde los pedículos hacia el eje medio.

o Apófisis articulares: Son cuatro (dos en cada lado) y nacen de la unión entre los pedículos y las láminas. Dos de ellas son superiores y dos inferiores. Cada una de ellas presentan una carrilla articular, que sirve para articulares con las vértebras superiores e inferiores.

o Apófisis transversas: Son dos. Nacen ligeramente posterior a la zona de unión entre los pedículos y las láminas. Se proyectan lateralmente.

o Apófisis espinosas: Existe una por vértebra, dirigiéndose hacia detrás. Nacen en la unión de las láminas.

Respecto a los discos intervertebrales, estos se encuentran formados por las siguientes estructuras:

o Anillo fibroso: es la estructura externa, formada por fibras colágenas orientadas en capas concéntricas.

o Núcleo pulposo: se trata de una estructura esférica central y está formada por mucopolisacáridos.

Las funciones que realizan los discos intervertebrales son las siguientes:

o Facilitar la movilidad vertebral.

o Unión y estabilidad vertebral, ya que sirve de inserción a los ligamentos vertebrales común anterior y posterior.

o Absorción y transmisión de cargas intervertebrales.

2.2. MÉDULA ESPINAL

La médula espinal forma parte del sistema nervioso central, encontrándose alojada dentro del canal raquídeo. Además, se encuentra recubierta por tres cubiertas meníngeas, que de externa a interna son: duramadre, aracnoides y piamadre. Estas cubiertas, además, recubren a los nervios espinales hasta que estos abandonan los agujeros intervertebrales.

La médula espinal es la encargada de llevar la información sensitiva desde los órganos receptores periféricos hasta el encéfalo y los impulsos motores en sentido contrario. Además, genera respuestas automáticas frente a determinados estímulos; son los llamados reflejos medulares.

La longitud de la médula ronda entre los 42 y los 45 centímetros, extendiéndose desde el extremo inferior del bulbo raquídeo hasta el nivel de la segunda vértebra lumbar. También hay que recordar que la parte inferior se estrecha, formada por el cono medular.

La médula presenta una forma cilíndrica, ligeramente aplanada en sentido antero-posterior. Además, presenta dos engrosamientos: uno a nivel cervical y otro a nivel lumbar. Junto a esto, hay que recordar la presencia de dos surcos, uno a nivel anterior y otro en la cara posterior: son la fisura medial, anterior y posterior.

En cuanto a la estructura interna, la médula espinal, en un corte transversal, presenta la sustancia gris en la parte interna (que tiene forma de H), mientras que la sustancia blanca se encuentra en la parte externa.

La sustancia gris se encuentra formada por cuerpos neuronales. Además, se encuentra dividida en regiones, denominadas astas: - Asta anterior: se encarga del control motor, dando lugar a las fibras de las raíces anteriores. - Asta posterior: en ella terminan las fibras sensitivas de la raíz posterior. - Asta lateral: se encuentran los centros medulares vegetativos, extendiéndose desde el nivel C8 hasta L2.

La sustancia blanca se encuentra dividida en cordones: anteriores, laterales y posteriores. Estos cordones contienen fibras nerviosas, que se agrupan formando fascículos (son fibras que transportan información similar). Fundamentalmente se dividen en dos: ascendentes y descendentes. Los primeros van a transmitir información sensitiva, mientras que los segundos transportan información motora.

2.3. VÍAS MEDULARES

- Fascículos ascendentes o sensitivos:

o Grácil y cuneiforme: Columnas dorsales de la médula. No hacen sinapsis en la médula, si no que ascienden para llevar a los núcleos del mismo nombre, en el bulbo. Dan información sobre el tacto fino y discriminativo, presión y vibración, así como información propioceptiva.

o Espinotalámicos ventral y lateral y espinorreticular: Se originan en el asta posterior de la médula, donde hacen sinapsis las fibras que recogen las señales sensitivas del tacto grueso, dolor y temperatura. Ascienden en el lado opuesto y terminan en el tálamo y sustancia reticular.

o Espinocerebelosos ventral y lateral y espinoolivar: Se originan desde el asta dorsal y se dirigen, respectivamente, hacia el cerebelo y el núcleo olivar inferior (también relacionado con el cerebelo). Transmiten señales procedentes de músculos y articulaciones que informan en todo momento al cerebelo de los movimientos y las posiciones de las diferentes partes del cuerpo, para permitir al cerebelo ayudar a coordinar los movimientos corporales.

- Fascículos descendentes o motores:

o Haces piramidales: Transmiten señales motoras desde la corteza a la médula espinal. El haz cruzado es el más importante y sus fibras cruzan al otro lado en las pirámides bulbares, descendiendo por el cordón lateral. El haz directo se sitúa en el cordón anterior y sus fibras se decusan en la médula.

o Fascículo rubroespinal: Se dirige des del núcleo rojo a la médula espinal.

o Fascículos reticuloespinales anterior y lateral: Proceden de distintos núcleos de la sustancia reticular.

o Fascículos vestibuloespinales lateral y anterior: Proceden de los núcleos vestibulares.

o Fascículo olivoespinal: Procede de la oliva bulbar.

o Fascículo tectoespinal lateral y anterior: Se originan en el techo del mesencéfalo.

2.4. REFLEJOS MEDULARES

Se trata de respuestas motrices de tipo involuntario que se producen ante un cambio en el medio, ocurriendo después de aplicar un estímulo. Los impulsos nerviosos que los originan van a viajar por rutas específicas según el tipo de información, origen y destino. Los componentes básicos del reflejo medular van a ser: - Receptor: se trata del extremo distal de la fibra sensitiva o el receptor asociado a la misma.

- Vía aferente: es la fibra sensitiva, que va a terminar en la sustancia gris medular.

- Centro de integración: se trata de la neurona o neuronas encargadas de integrar la respuesta.

- Vía eferente: será la fibra motora que va a conectar el centro de integración con el órgano efector.

- Efector: es el encargado de responder. Será, normalmente, o bien un músculo o bien una glándula.

3. INCIDENCIA

No se trata de una patología que presente una gran incidencia. Así, en los países desarrollados su prevalencia se sitúa entre los 9 y los 53 casos por cada millón de habitantes. En España, en la actualidad las cifras se sitúan entre los 12 y 15 lesionados medulares por cada millón de habitantes (no se incluyen las muertes antes del ingreso hospitalario).

En cuanto a factores como la edad y sexo, la LM es más frecuente en varones (sobre todo cuando la causa de la lesión es traumática) y el grupo de edad que presenta una mayor incidencia es el situado entre los 15 y los 24 años, seguido del situado entre los 25 y los 44 años.